ETAPA 11

SANTA CRISTINA D’ARO - CALONGE


Etapa 11: SANTA CRISTINA D’ARO - CALONGE

Saldremos de enfrente de la iglesia de Santa Cristina d’Aro siguiendo de subida la avenida de la iglesia y después por la calle Rec dels Tords, procurando ver las señales amarillas y blancas del sendero local PR C 110. Al final de la calle seguiremos por el camino de tierra, se trata del antiguo camino que se usaba para ir a Romanyá de la Selva (Camí Vell de Romanyà).

Seguiremos por este camino durante 4 kilómetros hasta llegar a la carretera de Romanyà al Masnou donde giraremos a la izquierda. 

Proseguiremos por esta carretera que veremos, sigue señalando con la pintura amarilla y blanca el sendero local durante 1 kilómetro, donde nos hace abandonarla por nuestra izquierda. 

En este caso nosotros no seguiremos el PR C 110, que nos haría visitar el Puig d’en Ponç, sino que seguiremos por la carretera 400 metros más hasta llegar a ver un camino de tierra a nuestra derecha, de nuevo con las señales de pintura amarilla y blanca del PR C 110.

Seguiremos por 2 kilómetros este camino, pasando por la fuente de la Castanyeda d’en Cama, hasta entrar en el bonito pueblo de Romanyà de la Selva por la calle Mercè Rododera, nombre de una conocida escritora en lengua catalana nacida en 1906 que vivió en este pueblo desde el año 1972 a 1983, año de su muerte y está enterrada en su cementerio.

Tanto en el pueblo como en sus alrededores se han localizado indicios arqueológicos que prueban estuvo habitado por los Indiketes.

La iglesia de Sant Martí es del siglo X o XI, de transición entre el prerrománico, estilo que se manifiesta en la planta y los arcos de herradura, y el pleno románico con el que se expresan por ejemplo las ventanas con doble grosor inclinado. Está documentada desde el año 1019.

Después de la visita del templo saldremos del pueblo siguiendo la misma calle por la que veníamos y, después de cruzar la carretera GIV-6612, seguiremos las indicaciones del itinerario megalítico en dirección al Dolmen de la Cova d’en Daina.

Antes veremos una cruz de piedra (La Creu de Romanyà) construida en el año en 1904 y sufragada por los habitantes del pueblo siguiendo la llamada que hizo el papa León XIII que recomendó a los fieles la edificación de cruces en las cimas o en puntos altos del paisaje en homenaje a Cristo. 

En la parte del altar añadido en el año 1945, está representada una imagen del Cristo del Sagrado Corazón con los signos alfa [α] y omega [Ω] (principio y fin).

Si siguiéramos toda la Ruta Megalítica tendríamos oportunidad de ver un gran número de monumentos prehistóricos (dólmenes, paradólmenes, menhires y alguna cista).

Nosotros siguiendo nuestro itinerario veremos solo alguno, centrándonos en el Dolmen de la Cova d’en Daina que encontraremos un poco después de pasar al lado del cementerio.

Este dolmen, descubierto en el año 1900, fue construido por los ancestros de los Indiketes hace unos 4.500 años (está datado entre los años 2700 – 2200 aC). 

Se trata de un sepulcro tipo galería catalana cubierta de 7 metros de longitud con forma de U levantada con losas de granito y en su origen cubierto por un túmulo y protegido por un crómlech (pequeños menhires) en forma de anillo externo de 11 metros de diámetro. 

La cámara funeraria, de forma rectangular, está separada de la galería por tres piezas que conforman la puerta de entrada. Es uno de los monumentos funerarios prehistóricos más importante de Cataluña.

Después de la visita nos dirigiremos a la carretera GIV-6612 (donde hay un parking).

La cruzaremos y seguiremos por el camino que veremos en frente, que nos lleva a visitar el “suro xato”, un árbol monumental (y a los pocos metros podremos ver la denominada cista de la carretera de Calonge, otra tumba del Neolítico). 

Seguiremos por este camino y a los pocos metros, al llegar a un cruce seguiremos a la izquierda. 

El de la derecha nos lleva al “suro xato” que podemos visitar en 2 minutos y regresar de nuevo a este punto.

 

Así pues, siguiendo a la izquierda por la pista de tierra iremos viendo distintos desvíos y cruces de caminos y nosotros siempre debemos seguir por el que más bajada hace. 

El último de estos caminos está muy poco pisado, casi perdiéndose debido a la vegetación que lo va invadiendo.

Lo seguiremos hasta llegar a un espacio más abierto donde veremos que pasa una pista de tierra. 

 

Aquí giraremos a la izquierda y más adelante veremos que esta pista se cruza con otra más transitada y seguiremos por esta nueva de bajada que a los 300 metros nos llevará hasta el Mas Riera.

Ahí giraremos a la izquierda bordeando la riera de Mas Riera que tendremos a nuestra izquierda durante 1,5 kilómetros hasta desembocar a la carretera GIV-6612. Seguiremos a la derecha por esta carretera durante unos 800 metros hasta Vall de Molins, donde a nuestra izquierda veremos una ancha pista de tierra que podemos distinguir por los palos de suministros de madera y por pasar el sendero de pequeño recorrido PR-C 116.

Los que vayan en bicicleta deberán seguir forzosamente por aquí, ya que no pueden pasar por el camino que seguirán los que van andando.

Los que van a pie seguirán unos 100 metros más la carretera GI-6612 y tomarán el siguiente camino que vean a la izquierda, que les llevará a una zona donde hay muchas cuevas.

Nota: hay que recalcar que el “sendero de las cuevas de Ruàs” (1,5 kilómetros), está muy mal señalizado y no es de fácil tránsito. Por tanto, si alguien está muy cansado o no quiere arriesgarse a perder el camino alguna que otra vez, puede llegar al poblado indiketa de Castellbari siguiendo la ruta de los que van en bicicleta.

Subiremos por este camino de tierra y a los 200 en un desvío seguiremos por la izquierda. Luego a unos 340 metros en un nuevo desvío giraremos a la derecha. Poco a poco veremos que el camino se va cubriendo más de vegetación hasta convertirse en un intrincado sendero.

Para no perdernos demasiado debemos tener en mente que en general debemos avanzar teniendo la caída de la montaña a nuestra derecha, aunque en alguna ocasión bajaremos y subiremos pasando junto a rocas, muchas de ellas pequeñas cuevas. 

Se han localizado un total de 23 cuevas, pero en nuestro recorrido probablemente no veremos más de 8 (dependiendo de las veces que perdamos el camino y encontremos alguna que otra al azar).

Estas cavidades no fueron habitadas por los indiketes y sus ancestros, sino que se usaron como cámaras funerarias (enterramientos) con cierres de pared seca y/o túmulos frontales, y en dos de ellas (sa Guilla y Gamarús) con un acomodo arquitectónico megalítico hecho con losas sobre un gran bloque granítico que pueden considerarse paradolménico. 

La antigüedad es muy diversa, hiendo de los años 5100 al 650 aC (del Neolítico Antiguo Epicardial a la edad del Bronce Final).

Al final de este complicado sendero llegaremos a un espacio abierto, frente al cual hay un campo agrícola. 

Lo bordearemos con cuidado por su parte derecha, procurando no estropear nada si estuviera sembrado, hasta llegar a ver un camino de tierra que seguiremos a la derecha, y al final del mismo habremos llegado al poblado indiketa de Castellbarri (un oppidum).

Un oppidum es un término en latín que designa un lugar elevado cuyas defensas naturales fueron reforzadas por la intervención del ser humano y en su interior habían viviendas.

Este poblado ibérico estuvo habitado desde el siglo VII aC hasta el año 218 de nuestra era. Desgraciadamente, veremos muy poca cosa, ya que está muy abandonado y la vegetación lo está cubriendo todo. Con suerte llegaremos a distinguir una pequeña pared de una muralla.

Para seguir la ruta retrocederemos nuestros pasos y seguiremos por el camino que sube a nuestra derecha y un poco más arriba tendremos una fantástica vista de toda la costa.

Siguiendo por este camino al poco rato llegaremos al sendero de pequeño recorrido PR-C 116 y lo seguiremos por nuestra derecha y al poco rato llegaremos a la masía de Can Mont que dejaremos a nuestra derecha. 

Después a los 900 metros llegaremos a un cruce con un palo indicador señalando la Creu de Castellar y aquí abandonaremos el PR-C 116 y al poco podemos deleitarnos con la vista de este mirador.

Luego ya bajaremos por el sendero que sigue por la calle del Segrià y en 1 kilómetro accederemos al centro del pueblo de Calonge, entrando por la calle del Bitller. Seguiremos luego por el lado izquierdo de la carretera GI-660 y subiremos por una rampa hasta el castillo. Desde ahí, pasando por la plaza mayor llegaremos frente a la iglesia de Sant Martí final de esta etapa.

alojamientos y datos prácticos etapa 11

ROMANYÀ

El pueblo de Romanyà de la Selva pertenece al municipio de Sant Cristina d’aro con lo cual podrá encontrar información en su página web de turismo:

https://visitsantacristina.cat/

CALONGE

Al ser una población eminentemente turística cuenta con diversos establecimientos para hospedarse, restaurantes y demás servicios. Aquí puede visitar su web:

https://www.calonge-santantoni.cat/